Crónica de la presentación del análisis de las momias del MAN (13.06.2017)

 

………..

Hace ahora exactamente un año, el 6 de junio, rodeadas de extremadas medidas de seguridad y previo estudio riguroso de cómo podían trasladarse sin peligro alguno, salieron 4 momias del Museo Arqueológico de Madrid con destino al Hospital Universitario Quironsalud Madrid (HUQSM). Sólo estuvieron unas horas lejos de su “hogar” pero fue tiempo suficiente para que fueran minuciosamente estudiadas mediante un profundo estudio que incluyó su examen con un TAC de última generación que capturó más de 2000 imágenes de sus cuerpos.

Las momias en cuestión fueron: un hombre llamado Nespamedu, una mujer joven de unos 20 a 35 años que vivió entre los siglos IX y VII a.C. De ella los investigadores  confirman que estuvo embarazada.  La tercera es de otra mujer de entre 35 y 50 años y la cuarta una momia guanche que vivió entre los siglos II y XV-aún no se ha podido precisar más-. Es una de las mejor conservadas en el mundo. Todas ellas, junto a algunas de animales, habían sido radiografiadas en1978 por el radiólogo Esteban Llagostera Cuenca, el cual publicó el estudio. Por aquel entonces la técnica aplicada a las momias era novedosa y ofreció interesantes resultados.

Con el avance de la ciencia ahora se pueden aplicar nuevas tecnologías no invasivas que muestran con más detalles el interior de los cuerpos y esto es lo que se ha realizado este equipo multidiscilinar.

Ayer 13.06.2017, el Museo Arqueológico Nacional, en colaboración con los equipos del Hospital Universitario Quironsalud Madrid (HUQSM), presentó el resultado de esos trabajos. La sala estaba tan llena que muchos de los asistentes tuvieron que ocupar las escaleras, la parte posterior y cualquier hueco disponible.

El acto fue inaugurado por el director del Museo, Andrés Carretero, fue seguido por una breve explicación de la Dra. Esther Pons que puso en contexto las momias estudiadas y su procedencia. Después los doctores Vicente Martínez de Vega, jefe del servicio de Diagnóstico por la Imagen; Javier Carrascoso, jefe de la sección músculo-esquelética de dicho servicio y la doctora Silvia Badillo Rodríguez-Portugal, detallaron y mostraron el estudio realizado con abundante apoyo gráfico, siendo de agradecer el lenguaje apto y claro para un público dispar que facilitó la perfecta comprensión de las tareas y los resultados realizados.

Casi un milagro lo que se iba desvelando capa a capa ante nuestros ojos con cada una de las imágenes que nos iban explicando. Pasamos del individuo esqueletizado a verlo cubierto de músculos y ligamentos y finalmente de su piel. Vimos su interior y comprobamos que conserva el corazón y restos de resina en el interior de la cavidad craneal

Así supimos que una de las tres momias egipcias perteneció a Nespamedu, el cual fue sacerdote de Imhotep y médico real, quizá de Ptolomeo II o III según indican los estudios. Fue una interesante sorpresa descubrir que debajo de los cartonajes que lo cubrían guardaba una diadema en la frente, adornada con un escarabajo alado, un collar, pulseras, brazaletes, 16 amuletos y bases de sandalias, todas ellas elaboradas también en cartonaje grabado. La mayor parte de estos elementos se encontraron en la mitad superior del cuerpo y sólo dos en las piernas.

Para la creación virtual de las momias, y como base para la reconstrucción digital y real, se realizó una impresión en 3D obtenida gracias a los datos aportados por el TAC. El colofón fue cuando se mostró el busto de Nespamedu que, siguiendo estrictos cánones científicos supervisados por los doctores, realizó el artista Juan Villa. Capa a capa se modeló el músculo, los tendones, los ligamentos y finalmente la piel, teniendo en cuenta el porcentaje y el grosor de cada uno de ellos en las diferentes partes del rostro (la momia de Nespamedu conservaba fragmentos de ellos). Puede afirmarse sin caer en la exageración que desde el atril del museo Nespamedu nos miraba agradecido pues nunca hubiera soñado un soporte material tan fiel a su persona como soporte de su Ka.

Teresa Gómez Espinosa fue la encargada de mostrar los detalles históricos y contextuales de una impresionante momia guanche por su estado de conservación que, como ya hemos comentado, vivió en un punto indeterminado entre los siglos II y XI. El cuerpo pertenece a una persona, de unos 35-40 años y, a diferencia de las momias egipcias, tiene una dentadura perfecta. Como dato curioso comentar que el abundante pelo que conserva fue pegado en la antigüedad mechón a mechón.

El equipo de Story Procucciones representado por la Jefa de Producción, Ainhoa del Castillo, expuso el trabajo llevado a cabo hasta ahora y anunció que un futuro documental se presentará en septiembre de este mismo año, con el apoyo de RTVE. A continuación dio paso a uno de sus colaboradores, Pablo Aparicio, el cual explicó el proceso de creación de los rostros en 3D, mostrando el de la dama joven, pues en estos momentos está aún trabajando en la mujer mayor según anunció.

 

Deja una Respuesta