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Varios ataúdes y cajas de momias del antiguo Egipto han sido encontrados cubiertos con una misteriosa “sustancia viscosa negra”. La Dra. Kate Fulcher, asistente de investigación del Departamento de Investigación Científica del Museo, explora de qué está hecha esta sustancia viscosa, por qué puede haber sido utilizada y qué puede revelar sobre la práctica funeraria egipcia.

Dyedjonsiu-ef-anj vivió y murió hace casi 3.000 años en el antiguo Egipto. No sabemos mucho sobre la vida de Dyedjonsiu-ef-anj, pero sabemos que fue un sacerdote en el templo de Amón en Karnak. Aquí tuvo dos papeles principales – uno fue “Abridor de las Puertas del Cielo”, lo que significaba que era uno de los sacerdotes con derecho a abrir las puertas del santuario del templo, que contenía la imagen de culto del dios.

Después de la muerte de Dyedjonsiu-ef-anj, fue momificado, envuelto en lino fino y cosido en su envoltura de momia de yeso y lino. Esta envoltura estaba bellamente pintada con colores brillantes y dorada con pan de oro en la cara. En el momento de su funeral, fue colocado en su ataúd y llevado a su tumba. Luego se vertieron varios litros de una sustancia negra caliente sobre la caja de la momia, cubriéndola completamente, cementando efectivamente la caja en el ataúd. La tapa fue colocada en el ataúd, y se le dejó para que viajara al inframundo.

Dyedjonsiu-ef-anj no era el único. Aunque no fue usado por todos, hay un número de ejemplos de esta “sustancia viscosa negra” que se usó en los entierros egipcios. Pero, ¿qué es? Y si averiguamos de qué está hecho, ¿podemos aprender más sobre por qué los egipcios lo usaban?

Hay muchos textos que tratan de las preparaciones espirituales para la muerte en el antiguo Egipto, pero muy pocos textos que se ocupen de aspectos prácticos. El conocimiento sobre las prácticas en torno a la momificación y al entierro parecen haber sido restringidas. Así que una de las mejores maneras de aprender más sobre esta sustancia viscosa negra es analizarla químicamente para averiguar qué es. Podemos hacer esto en nuestros laboratorios científicos que están situados bajo el museo.

¿Qué es la “sustancia viscosa negra”?

Los expertos del Museo Británico han analizado más de 100 muestras de sustancia viscosa negra de doce ataúdes y cajas de momias, todas ellas datadas en la Dinastía XXII, en el Tercer Periodo Intermedio (c. 900-750 A.C.). Para ello, tomamos pequeñas muestras y llevamos a cabo una forma de análisis químico llamado “Cromatografía de gases – Espectrometría de masas (GC-MS)”. Esto implica vaporizar cada muestra y empujarla a través de un largo tubo, que separa las moléculas de la muestra. Al final del tubo, las moléculas entran en un espectrómetro de masas que las separa según su relación masa-carga. A partir de esto podemos decir qué moléculas están presentes y en qué cantidades.

Descubrimos que la sustancia viscosa está hecha de una combinación de aceite vegetal, grasa animal, resina de árbol, cera de abejas y betún (bitumen), que es petróleo crudo sólido. Los ingredientes exactos varían de un ataúd a otro, pero la sustancia viscosa siempre se hizo con algunos de estos ingredientes. Es posible que también hubiera otros que ya no podemos detectar, porque eran volátiles y se evaporaron, o se han degradado a niveles indetectables en los 3.000 años desde que se aplicó la sustancia viscosa.

¿De dónde vinieron los ingredientes y cómo se obtuvieron?

Algunos de los productos que hemos identificado sólo ocurren de forma natural fuera de Egipto, lo que indica que fueron importados. Las dos resinas de árboles que a menudo encontramos en la sustancia viscosa negra son la resina de pistacho y la resina de coníferas. Esta resina es un líquido que los árboles producen en respuesta a una lesión y que se endurece hasta convertirse en un sólido quebradizo.

Los árboles de Pistacho crecen alrededor del Mediterráneo, desde Grecia hasta Asia Occidental. Se han encontrado ánforas (vasijas) que contenían resina de pistachos en Amarna, la ciudad real egipcia, entre 1347 y 1332 a.C., y en el naufragio del Uluburun (frente a la costa de Turquía occidental) aproximadamente en la misma fecha. El análisis de la cerámica muestra que estas vasijas se fabricaron muy probablemente en la región alrededor de Haifa, en el Israel moderno, que es probablemente también donde se recogió la resina. La resina de Pistacho también se usaba como incienso en el antiguo Egipto y como barniz dorado en ataúdes pintados, por lo que sabemos que se importaba en cantidades razonables.

La resina de conífera puede provenir de una variedad de árboles, incluyendo pino, cedro, abeto y enebro, pero es difícil distinguir entre estas resinas después de tantos años. El más al sur que estos tipos de árboles crecen es el Líbano, lo que indica que esta resina también fue importada a Egipto desde algún lugar más al norte. La resina de coníferas también se ha encontrado en recipientes relacionados con otros usos rituales o funerarios, lo que también sugiere que era una importación común.

El bitumen es un término general para los productos de petróleo crudo. Se sabe que hay muchas fuentes que se utilizaron en la antigüedad, algunas líquidas y otras sólidas. El bitumen está hecho de seres vivos (como plantas, animales y organismos unicelulares) que han muerto y han sido comprimidos a lo largo de millones de años. Debido a que estos seres vivos varían debido al entorno local, el bitumen también varía de un lugar a otro.

Examinar los restos de estas cosas vivas, que llamamos ‘biomarcadores’, es la clave para descubrir la fuente del bitumen. Comparando los biomarcadores de la muestra de sustancia viscosa con los de fuentes conocidas, podemos ver que el bitumen vino del Mar Muerto. Esto tiene sentido, ya que los antiguos textos griegos se refieren a bloques sólidos de bitumen que flotaban en la superficie del Mar Muerto y a gente que remaba hacia ellos para cortarlos en pedazos y venderlos en Egipto.

 ¿Para qué se usaba y por qué?

No podemos decirlo con certeza pero, significativamente, análisis previos de bálsamo de momificación (usado en los propios cuerpos) han demostrado que está hecho de los mismos ingredientes que la sustancia viscosa negra que hemos estado estudiando en el exterior de los ataúdes y cajas de momias. Esto significa que la sustancia viscosa negra se utilizaba en diferentes puntos del proceso de entierro, durante la preparación del cadáver y luego otra vez durante el funeral, encima de la caja o el ataúd de la momia.

Cuando alguien moría, se decía que se convertía en una forma del dios Osiris, que se asocia con la muerte y el renacimiento. Osiris fue llamado “el negro” en varios textos funerarios y a menudo es representado con piel negra y con la apariencia de un cuerpo momificado. El negro es también el color asociado con el limo aluvial depositado en las orillas del río Nilo después de que la inundación anual retrocediera. Dado que este suelo fresco y fértil proporcionaba el entorno ideal para que las semillas de los cultivos pudieran germinar y crecer, se consideraba que era intrínsecamente mágico y regenerativo. Los lechos de semillas de arcilla y madera en forma de Osiris, llenos de tierra negra del Nilo y sembrados con semillas germinantes, se incluían a veces con el equipo funerario en los entierros del Nuevo Reino. Así que tenemos conceptos interrelacionados de negro, Osiris y regeneración. Por lo tanto, se podría argumentar que la práctica de recubrir los ataúdes con sustancia viscosa negra vincula los ataúdes con la regeneración asociada a Osiris.

Además de los ataúdes de momias, también se pintó la sustancia viscosa negra en las estatuas funerarias de las deidades. Hay varios ejemplos de esto en el Museo Británico de las tumbas de los reyes del Nuevo Reino de alrededor del 1300 a.C., incluyendo la figura sentada que se muestra abajo (se encuentra en el artículo original. Enlace abajo). Muchas estatuas de la tumba de Tut-anj-Amón también estaban cubiertas de sustancia viscosa negra, aunque estos ejemplos no han sido analizados. Algunas cajas de shabti (cajas utilizadas para guardar las figuras que se dejarán en la tumba del difunto) también estaban recubiertas de una sustancia viscosa negra. Así pues, parece que la sustancia viscosa era un líquido de unción de importancia ritual que se utilizaba con diversos fines, todos ellos relacionados con el entierro del difunto y su transformación en Osiris.

Pero no todos recibieron tratamiento con la sustancia viscosa. La evidencia sugiere que probablemente fue reservado para las élites sociales. Algunos de los primeros ejemplos son de entierros reales. El ataúd de oro más interno de Tut-anj-Amón fue cementado en el ataúd del medio con “cubos llenos” de sustancia viscosa negra (que se limpió). La sustancia viscosa negra también estaba disponible para los que no eran de la realeza, pero la familia tenía que ser capaz de pagar el tratamiento. Incluso entre las élites sociales, no todos tenían la sustancia viscosa negra, y parece haber sido una cuestión de elección personal. Los ejemplos del uso de la sustancia viscosa negra son más comunes en el Tercer Período Intermedio (c. 1069 a.C.-c. 664 a.C.), lo que puede estar relacionado con los cambios en las prácticas funerarias, o porque de esa época se conservan más ataúdes.

Excavaciones recientes en la antigua ciudad de Amara Oeste, llevadas a cabo por el Museo Británico en colaboración con la Corporación Nacional de Antigüedades y Museos (NCAM) del Sudán, han descubierto una sustancia negra desmenuzada en una tumba que data del final del Nuevo Reino c. 1100 a.C. El análisis de esta sustancia negra reveló que contenía aceite, cera, resina de pistacho y bitumen, lo que significa que es un ejemplo de sustancia negra viscosa. Amara Oeste está en Nubia, una zona al sur de Egipto que los egipcios trataron de controlar debido a sus depósitos de oro. Este es el primer ejemplo de la sustancia viscosa negra que se encuentra en Nubia y muestra que los ritos funerarios egipcios se utilizan lejos del centro del poder en Egipto.

¡Hay más por descubrir! La mayor parte de la investigación hasta ahora se ha centrado en ejemplos posteriores de esta sustancia viscosa negra, esperamos que al examinar ejemplos de épocas anteriores podamos saber cómo cambiaron los ingredientes a lo largo del tiempo. También esperamos fabricar nosotros mismos parte de la sustancia viscosa negra para poder reflexionar más sobre cómo se almacenaba, transportaba y vertía, cómo olía y qué calor debía hacer. Esto nos ayudará a reimaginar cómo podría haber sido un funeral en los tiempos del antiguo Egipto.

El Departamento de Investigación Científica y el trabajo de la Dra. Kate Fulcher están apoyados por el Wellcome Trust.

Fuente original y fotos de las piezas: https://blog.britishmuseum.org/ancient-egyptian-coffins-and-mystery-of-black-goo/