Conferencia en Valencia: FASCINANTES JEROGLÍFICOS EGIPCIOS

Escuela de Lenguas Bíblicas, Clásicas y Orientales de la Facultad de Teología de Valencia. Sección Egipcio.
Apertura del Curso 2018-2019

Fascinantes jeroglíficos egipcios. Escritura, decoración y magia

4 de octubre de 2018 a las 18:30 hs.

Francisco Pérez Vázquez, Vicepresidente de la Asociación Española de Egiptología

La jeroglífica es una escritura en la que los caracteres no se han estilizado y conservan su morfología original, son pictogramas que representan personas, animales, plantas y objetos del mundo que rodeaba a los egipcios.
Es la más antigua y más longeva de las escrituras, comenzó a usarse alrededor del año 3250 a.C. y estuvo en uso hasta el 394 d.C., pero a partir de ese momento, con la llegada del cristianismo, se pierde su conocimiento al desaparecer la casta sacerdotal egipcia que la mantenía.
La Edad Media, con su amor por lo oculto, da todo tipo de versiones en las que se considera a los jeroglíficos expresiones simbólicas de doctrinas recónditas.
Tenemos que esperar al siglo XIX, cuando la expedición de Napoleón a Egipto desentierra la Piedra de Rosetta, escrita en griego y en dos escrituras egipcias, de las que una era la jeroglífica. A partir de ahí, sabios como Jean-François Champollion llegan a la conclusión de que lo que tenían ante ellos no eran símbolos, sino una auténtica escritura que representaba la lengua que hablaban los antiguos egipcios.
Pero es una escritura con dos características diferenciales:
La primera, la decorativa. Los jeroglíficos son bellos en sí mismos y decoran desde edificios enteros hasta el más pequeño objeto.
La segunda, la conservación de un cierto sentido mágico. Por un lado, para los egipcios la palabra escrita tiene fuerza en sí misma, incluso sin ser leída, y por otro, al ser sus caracteres, o sea sus letras, representaciones muchas veces de seres animados, había que protegerse de ellos.
A pesar de todo, los jeroglíficos son algo tan prosaico, pero a la vez tan sublime, como la expresión escrita de una lengua.
Esta función práctica, la de ser una escritura, fue un elemento esencial en el desarrollo de la civilización egipcia. Las personas que sabían escribir eran una minoría, pero fueron el soporte del burocrático estado egipcio.
Saber escribir era un requisito imprescindible para acceder a cargos elevados de la Administración, y en sus tumbas los altos oficiales incluían entre sus cargos el de escriba. Ser escriba era un orgullo. Pero pronto no se limitaron a escribir documentos administrativos, y usaron el importante instrumento del que disponían para múltiples objetivos, desde hacer perdurar la eficacia de un conjuro al ponerlo por escrito, hasta desarrollar una auténtica literatura, es decir, las bellas letras con objeto de hacer disfrutar al lector.

 

UCV- Sede San Juan y San Vicente (Salón de Actos)
C/ Jorge Juan nº 18 – 46004 Valencia
Entrada libre

Acceso al pdf: Valencia

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