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Hace unos 5.600 años, la gente de la ciudad de Hierakonpolis hizo algo que sigue siendo una actividad muy popular hoy en día: preparar y beber cerveza. Lo sabemos, porque los arqueólogos que examinan la zona cercana a un cementerio para la élite descubrieron una estructura que contenía cinco cubas de cerámica que habrían sido calentadas desde abajo. Los residuos en las cubas confirmaron que ellas se había hecho cerveza.

“Y se estima que si estas cinco cubas estuvieran operando al mismo tiempo, habrían producido 325 litros, lo que equivale a 650 latas de Budweiser.”

Moamen Elmassry, microbiólogo de la Universidad Tecnológica de Texas. Dice que esa antigua cerveza habría tenido un sabor muy diferente a lo que nuestros paladares modernos están acostumbrados. Los cerveceros egipcios utilizaban trigo malteado y cebada en el proceso de elaboración de la cerveza. Pero no dominaban la carbonatación El resultado fue una bebida de malta plana, sin filtrar y con un bajo contenido de alcohol.

Los colegas de Elmassry tomaron muestras recientemente de depósitos oscuros y espesos de las cubas de Hierakonpolis. El análisis químico confirmó que se trataba efectivamente del producto de la fabricación de cerveza y no de otros alimentos fermentados. Las pruebas también revelaron otros ingredientes que los antiguos egipcios ponían en su cerveza. Los investigadores encontraron una alta concentración del aminoácido prolina, que es abundante en dátiles y algunas otras frutas.

“Este resultado sugiere que los dátiles podrían haber sido usados o incorporados a la cerveza, para darle sabor.”

Y tal vez para añadir algunas notas dulces.

El lúpulo, que actúa a la vez como saborizante y como conservante, no se añadió a la cerveza hasta la Edad Media.

“El uso del lúpulo era desconocido para los antiguos egipcios, y creemos que usaban ácido fosfórico para conservar su cerveza.”

En efecto, los residuos tenían un alto contenido de ácido fosfórico, producto de la incorporación de granos de cebada durante el proceso de fermentación. El ácido fosfórico se utiliza a menudo hoy en día para prolongar la vida útil de las bebidas alcohólicas.

El ácido fosfórico a través de la cebada habría permitido producir gran cantidad de cerveza, almacenarla durante períodos prolongados e incluso transportarla, todo ello en consonancia con el importante papel que desempeñaba la cerveza en la antigua sociedad egipcia. No sólo proporcionaba hidratación y nutrición, sino que también formaba parte de los rituales religiosos de la élite.

El estudio se encuentra en la revista Scientific Reports. Mohamed A. Farag y otros, revelaron los componentes de la cerveza más antigua de Egipto usando espectrometría infrarroja y de masas.

El estudio de la cerveza antigua ha permitido a Elmassry reflexionar sobre la relación entre la ciencia y la historia.

“Enseño en un laboratorio de microbiología y preparamos cerveza en el laboratorio y los estudiantes ven todo el proceso de fermentación. Y pensando en cómo los antiguos egipcios eran capaces de hacer algo similar hace miles de años, es un sentimiento muy especial”.

Fuente original: https://www.scientificamerican.com/podcast/episode/egyptian-vats-5-600-years-old-were-for-beer-brewing/