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Un estudio de radar alrededor de la tumba de Tut-anj-Amón en el Valle de los Reyes de Egipto ha revelado posibles pruebas de otras cámaras ocultas detrás de sus muros.

Los hallazgos – en un informe inédito, cuyos detalles han sido constatados por la Nature – resucitan una controvertida teoría de que el lugar de enterramiento del joven rey oculta la existencia de una tumba más grande, que podría contener a la misteriosa reina egipcia Nefertiti.

Los investigadores dirigidos por el arqueólogo Mamdouh Eldamaty, antiguo ministro egipcio de antigüedades, utilizaron un radar de penetración terrestre (GPR) para escanear el área que se encuentra inmediatamente alrededor de la tumba de Tut-anj-Amón. Informan de que han identificado un espacio parecido a un pasillo, previamente desconocido, a unos pocos metros de la cámara funeraria (véase “Cámara de los secretos”). Su hallazgo fue presentado al Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto (SCA) a principios de este mes.

Los datos son “tremendamente emocionantes”, dice Ray Johnson, egiptólogo del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago en Luxor (Egipto), que no participó en la investigación. “Es evidente que hay algo al otro lado de la pared norte de la cámara funeraria”.

La posibilidad de tener cámaras adicionales más allá de la tumba de Tut-anj-Amón ha sido investigada previamente por varios equipos, a menudo trabajando con empresas privadas. Pero produjeron resultados contradictorios, y muchos investigadores han descartado la idea. Por ejemplo, Francesco Porcelli, un físico de la Universidad Politécnica de Turín en Italia que dirigió una exploración GPR dentro de la tumba en 2017, insiste en que sus datos descartan la existencia de habitaciones ocultas relacionadas con la tumba.

La reina perdida de Egipto
El equipo de Eldamaty estaba investigando una teoría de que la tumba de Tut-anj-Amón, que fue descubierta en 1922 y es inusualmente pequeña para un entierro real, contiene extensas cámaras ocultas y quizás incluso el lugar de descanso perdido de Nefertiti. Algunos egiptólogos creen que inmediatamente antes del reinado de Tut-anj-Amón en el siglo XIV a.C., Nefertiti, cuya hija estuvo casada con Tut-anj-Amón, gobernó brevemente como faraón. Su tumba en el Valle de los Reyes nunca fue encontrada.

El equipo detectó un largo espacio en el lecho de roca a unos pocos metros al este, a la misma profundidad que la cámara de entierro de Tut-anj-Amón y en paralelo al pasillo de entrada de la tumba. El espacio parece tener unos 2 metros de altura y al menos 10 metros de largo.

Aún no se sabe con certeza si el espacio está físicamente ligado a la tumba de Tut-anj-Amón, conocida como KV62, o si es parte de otra tumba cercana. Los investigadores argumentan que su orientación, perpendicular al eje principal del KV62, sugiere que hay una conexión, porque las tumbas no conectadas tienden a estar alineadas en diferentes ángulos.

Pero no todos están convencidos. Zahi Hawass, otro antiguo ministro de antigüedades, dice que el uso de técnicas geofísicas para buscar tumbas en Egipto ha suscitado anteriormente falsas esperanzas y sostiene que no se debe continuar con ese trabajo. GPR “nunca hizo ningún descubrimiento en ningún sitio de Egipto”, afirma. El propio Hawass está buscando nuevas tumbas, incluida la de Nefertiti, pero utilizando técnicas más convencionales. Le dijo a la Nature que en 2019, excavó el área al norte de la KV62 buscando entradas a las tumbas, pero no encontró nada.

Controvertidas Historias
El estudio del radar es el último de una sucesión de investigaciones que han tratado de confirmar si existen cámaras adicionales, lo que ha provocado muchos desacuerdos y resultados contradictorios.

Los nuevos datos son intrigantes, dice Nicholas Reeves, un egiptólogo británico que ha pasado muchos años trabajando en el Valle de los Reyes. Pero la característica recién descubierta no es la que él esperaba – había asumido que las posibles cámaras ocultas continuarían al norte de la tumba de Tut-anjAmón en lugar de girar a la derecha, como sugieren los datos. Sin embargo, Reeves, quien primero sugirió la idea de que hay una extensión del KV62, todavía piensa que Nefertiti será encontrada en algún lugar del interior.

En un artículo de 2015, informó de que había encontrado líneas rectas y grietas en las paredes pintadas de la cámara funeraria de Tut-anj-Amón, lo que sugirió que podría indicar la presencia de puertas ocultas. En particular, afirmó que la pared del extremo norte de la cámara funeraria de Tut-anj-Amón no es un lecho de roca sólida como se entendía anteriormente, sino que se trata de una pared falsa de un tipo comúnmente utilizado por los antiguos constructores de tumbas egipcias para ocultar cámaras más allá. A partir de las pistas en las propias pinturas murales, Reeves concluyó que había un ocupante oculto y que era Nefertiti.

Después de este informe, Eldamaty, como ministro de antigüedades, supervisó dos estudios del GPR sobre las paredes de la tumba. Uno, realizado por un equipo de Japón, parecía confirmar la existencia de habitaciones ocultas. Pero un segundo equipo, enviado por la empresa de medios de comunicación estadounidense National Geographic, no pudo replicar estos resultados.

Eldamaty fue reemplazado como ministro de antigüedades en 2016. Al año siguiente, su sucesor invitó a dos equipos más a escanear el área alrededor del KV62, con la esperanza de resolver el debate. Pero los desacuerdos continuaron. Un equipo, liderado por Porcelli, que trabajaba dentro de la tumba, afirmó descartar la existencia de cámaras ocultas más allá de los muros del KV621. A un segundo equipo – una compañía de estudios geofísicos llamada Terravision Exploration, con sede en West Molesey, Reino Unido – se le pidió por la SCA que interrumpiera su estudio.

Sin embargo, los resultados preliminares de Terravision, también desde el interior de la tumba, sugirieron que había más por descubrir. Así que Eldamaty, que ahora tiene su sede en la Universidad Ain Shams en El Cairo, dice que estaba decidido a que el equipo completara su investigación escaneando fuera de la tumba. “Nunca me rindo fácilmente”, dice. La SCA aprobó su nueva solicitud y en junio de 2019, Eldamaty, Terravision y un equipo de ingenieros de la Universidad Ain Shams regresaron para terminar su trabajo.

Sin embargo, la interferencia de las unidades de aire acondicionado cercanas hizo que el equipo no pudiera recopilar datos definitivos de la zona clave directamente al norte de la cámara de entierro de Tut-anj-Amón.

Eldamaty planea presentar una propuesta para regresar y estudiar la zona con más detalle. Será difícil escanear más cerca de la cámara de entierro sin quitar las unidades de aire acondicionado, dice el director ejecutivo de Terravision Charlie Williams. Pero confía en que, usando una antena diferente y tomando lecturas más cercanas, podrá precisar la forma y la ubicación del vacío en unos pocos centímetros, y ver a dónde conduce.

“Tiene que estar intacto”
Otros egiptólogos han respondido al hallazgo con entusiasmo. Johnson no descarta la posibilidad de encontrar a Nefertiti en el espacio oculto. Pero si la cámara resulta pertenecer a una tumba diferente no descubierta, sugiere que podría contener a la esposa de Tut-anj-Amón, Anjesenamon, cuya tumba no ha sido encontrada.

Aidan Dodson, un egiptólogo de la Universidad de Bristol, Reino Unido, es escéptico con respecto a las ideas de Reeves sobre Nefertiti, pero apoya la teoría de la segunda tumba, y sugiere que podría contener los restos de princesas de la época de Tut-anj-Amón. Quienquiera que esté dentro, afirma, el hallazgo podría ser “asombrosamente significativo” porque esta parte del valle ha sido sellada por una capa de antiguos escombros de la inundación que también mantuvo al KV62 a salvo de los saqueadores durante milenios. “Tiene que estar intacto”.

Reeves también tiene grandes esperanzas. “Si Nefertiti fue enterrada como faraón, podría ser el mayor descubrimiento arqueológico de la historia”, dice. Si la evidencia continúa aumentando, sugiere, se debería convocar una conferencia internacional de expertos para considerar los siguientes pasos. Cualquier investigación física no debería ser precipitada, dice, porque excavar a través del lecho de roca sería extremadamente difícil, y perforar a través de la pared norte de la cámara de entierro dañaría su invaluable obra de arte.

Fuente original: https://www.nature.com/articles/d41586-020-00465-y