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En diciembre de 1996, Aly Barakat descubrió una piedra en medio del desierto egipcio. Este geólogo egipcio estudiaba el vidrio libio, una roca procedente de un cometa, presente en el actual Egipto. Llamada Hypatia, esta piedra negra se cree que tiene decenas de millones de años. Según la revista Icarus, de la que se hace eco Le Parisien el lunes 16 de mayo, el famoso fragmento se formó por la explosión de una estrella supernova de tipo Ia. Incluso sería la primera evidencia de un fenómeno tan extremadamente raro (uno o dos por siglo y por galaxia) en la Tierra.

Este tipo de supernova se encuentra entre los fenómenos más potentes del Universo. En mayo de 2022, científicos de la Universidad de Johannesburgo publicaron los nuevos resultados de su estudio en la revista Icarus. Ya en 2013, habían determinado que la roca de 3,5 cm era efectivamente de origen extraterrestre. Esta reciente publicación arroja luz sobre el origen de la formación del fragmento de estrella. Como explica Le Parisien, se formó cuando una estrella se encontró con otra tan grande como el Sol.

El encuentro de dos estrellas
La unión de las dos estrellas habría generado entonces una gigantesca explosión, que habría sembrado de átomos de gas el sistema solar aún en formación. La mezcla de estos átomos con una nube de polvo, o “nebulosa”, se habría solidificado en roca a lo largo de millones de años. Se cree que Hypatia se formó por el impacto de esta mezcla de polvo y átomos en la Tierra, en este caso en el “gran mar de arena” del borde norte del Sahara. Obviamente, el bloque se desintegró en “diamantes” con el calor. Si Hypatia fue efectivamente descubierta hace más de veinte años, otros diamantes de esta formación bien podrían estar dispersos en esta zona del oeste de Egipto.

Fuente original: https://www.lepoint.fr/monde/des-fragments-d-etoiles-tombes-dans-le-desert-egyptien-17-05-2022-2475847_24.php