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En el antiguo Egipto, los animales momificados eran apreciados como ofrendas votivas, intermediarios entre los mortales y los dioses, y encarnaciones de diferentes deidades. Para asegurar un suministro constante de criaturas para el embalsamamiento, los fabricantes de momias dependían de una serie de estrategias de acopio: entre otras, la recuperación de los cadáveres de animales salvajes o de mascotas domesticadas, la cría de animales con el único propósito de la momificación, y la captura de las presas en el medio ambiente natural.

Pero un nuevo estudio publicado en el Journal of Archaeological Sciences es el primero en ofrecer evidencia concreta de la caza como método de aprovisionamiento. Según un informe de Stéphanie M. Porcier, de la Universidad Paul-Valéry Montpellier III de Francia, el escáner de sincrotrón realizado en una momia de unos 2.000 años de antigüedad nos indica que se obtuvo el espécimen escondiéndose de un cocodrilo desprevenido y dándole un mortífero golpe en la cabeza.

“La causa más probable de muerte es una grave fractura de cráneo en la parte superior que causó un trauma directo en el cerebro”, afirman Porcier y sus colegas en el artículo. “El tamaño de la fractura, así como su dirección y forma, sugieren que fue hecha de un solo golpe, presumiblemente con un grueso palo de madera, dirigido al lado derecho posterior del cocodrilo, probablemente cuando estaba descansando en el suelo.”
Según el estudio, el vendedor inició el proceso de momificación del cocodrilo “muy rápidamente después de la muerte”, enmascarando la abolladura en su cráneo antes de tratar el cuerpo con aceite y resinas y, finalmente, envolverlo en capas de lino. Como Michael E. Ruane informa para el Washington Post, la última comida del animal -con huevos de reptiles, insectos, peces y un roedor- aún estaba en su estómago en el momento del embalsamamiento.

En un comunicado de prensa, el equipo utilizó tecnología avanzada de imagen para realizar una autopsia virtual de la momia, que fue descubierta por los arqueólogos que excavaron la ciudad de Kom Ombo, en el Alto Egipto, a principios del siglo XX. Hoy, señala Ruane, el cocodrilo es una de las 2.500 momias de animales alojadas en el Musée des Confluences de Lyon, Francia. Basado en el nuevo análisis, el animal, un joven macho que mide alrededor de 3.5 pies de largo, tenía de 3 a 4 años de edad en el momento de su muerte.

 Aunque los científicos reconocen que actualmente es “imposible establecer” si el cocodrilo cazado es una rareza o si es el producto de una práctica generalizada impulsada por la demanda de momias votivas, opinan que los futuros estudios que arrojen resultados similares podrían llevar a reconsiderar los procesos de adquisición de animales de los proveedores de momias de animal.

Los antiguos egipcios momificaban millones de animales, incluyendo perros, gatos, babuinos, caballos, cabras y pájaros, entre el primer milenio a.C. y el siglo IV d.C. Como dice Edward Bleiberg, un conservador del Museo de Brooklyn que no participó en el estudio, estos ejemplares bien conservados fueron venerados como mensajeros capaces de transmitir peticiones a los dioses.

“Hay momias de halcones asociadas con el dios Horus, momias de gatos para Bastet, momias de perros para Anubis, momias de ibis para Thoth,” dice Bleiberg.

Los cocodrilos, por otra parte, generalmente estaban asociados a Sobek, un poderoso dios de la fertilidad representado como una deidad con la cabeza de un reptil y cuerpo de un hombre.

Fuente original: https://www.smithsonianmag.com/smart-news/ancient-egyptians-hunted-then-mummified-crocodiles-180973197/#sDHwkJcX5lSiuJYD.99