Por primera vez una misión brasileña excavará en una tumba egipcia

10 de enero de 2019.- Por primera vez, a través de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), Brasil enviará a los brasileños a cavar una tumba en la ribera oeste del Nilo, en la Necrópolis de Luxor, Egipto. El creador del Proyecto Amenenhet, doctor en arqueología por la Universidad de São Paulo (USP) y profesor José Roberto Pellini, es también uno de los fundadores del Programa Arqueológico Brasileño en Egipto (Bape), que posee la concesión para investigar el yacimiento.

Según José R. Pellini, desde 2008 trabaja en misiones arqueológicas en la Necrópolis de Luxor, pero a través de iniciativas argentinas. Alrededor de 2012, algunas investigaciones llegaron a su fin y el gobierno egipcio lo invitó a iniciar un nuevo proyecto. El investigador en 2015, en la Universidad Federal de Sergipe, Bape presentó propuestas para la excavación de monumentos.

Entre los templos y tumbas proporcionados por los egipcios, Bape se interesó por la Tumba Tebana 123 (TT 123 – Tumba Tebana), en la que se encuentra el sacerdote y escriba Amenenhet, responsable del recuento de los panes en el Templo de Karnak durante el reinado del faraón Thutmés III, en el período del Reino Nuevo (alrededor del 1500 a.C.). Por esta razón, la misión arqueológica pasó a llamarse Proyecto Amenenhet (Project Amenenhet).

El equipo está compuesto por brasileños, húngaros, franceses, argentinos y de otras nacionalidades y realizó algunas incursiones en 2016 y 2017, que sirvieron para identificar las directrices. Actualmente, según José, el proyecto tiene tres objetivos:

Arqueológico – con investigaciones mediante excavaciones

Antropológico – con la comunidad local para identificar características y significados históricos

Cultural – con la creación de descripciones alternativas a las científicas para que todos los públicos puedan absorber el conocimiento sobre la tumba.

Según el investigador, la tumba también fue elegida porque no tenía precedentes, es decir, aún no había sido excavada, y porque presentaba vestigios atípicos de la historia. La tumba es clásica, tiene forma de T, todas las paredes tienen pinturas en bajorrelieve y esculturas que cuentan la historia del escriba.

En el siglo XIX, un arqueólogo entró en el lugar, se quedó un día y tomó notas, pero no hubo más trabajo. La expedición brasileña tendrá 50 días para desenterrar la sala anexa a la cámara  funeraria, que tiene aproximadamente 12 m² y 3 m² de altura y es donde el escriba guardaba sus pertenencias, dice José.

Habrá 18 miembros para retirar rocas y sedimentos, mostrando objetos y materiales arqueológicos. Todos los objetos encontrados pasarán por el proceso de conservación y serán entregados al gobierno egipcio. En el futuro, el equipo planea mapear virtualmente la tumba y crear un simulador de visitas de realidad virtual.

También hay otra tumba de Tebana (TT 368), para la que Bape también tiene permisos de excavación. Esta tumba pertenece a Amenhotep, que era el superintendente del estudio de escultura del faraón. Según datos del boletín de la UFMG, “su estilo y decoración sugieren que fue construido en la época de Ramsés II, en la dinastía XIX. Parece tener una cuarta parte de la superficie de la TT 123, con la que se conecta, y corre el riesgo de derrumbarse, por lo que sólo puede excavarse después de haber sido sometida a los trabajos de estabilización de la estructura.

Fuente original: http://minasfazciencia.com.br/2018/11/08/pela-primeira-vez-missao-brasileira-escavara-tumba-egipcia/

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