Por qué las estatuas del antiguo Egipto a veces no tienen nariz

Un experto cree que los ladrones de tumbas destruyeron deliberadamente partes vitales para evitar que los espíritus vengativos fueran tras ellos.

Desde estatuas de la realeza hasta las esculturas de los dioses y diosas que estos gobernantes adoraban, hay un rasgo peculiar que muchas obras de arte egipcias antiguas comparten: les falta la nariz.

Es algo que no se puede atribuir al paso del tiempo, sino que los expertos piensan que se debe a un patrón claro de “destrucción deliberada”, informa la revista Artsy.

Según el conservador del Museo de Brooklyn, Edward Bleiberg, que ha estado investigando el extraño fenómeno, esta forma de mutilación puede haber sido obra de ladrones de tumbas que intentaban impedir que los espíritus furiosos buscaran venganza.

Numerosos ejemplos de efigies sin nariz están ahora listos para ser expuestos en la próxima exposición de Bleiberg en la Pulitzer Arts Foundation en St. Louise, Striking Power, que lleva el nombre de Iconoclasm in Ancient Egypt.

Aunque un rasgo sobresaliente, como la nariz, puede desprenderse fácilmente por sucesos naturales, especialmente a lo largo de los miles de años en los que muchas de estas esculturas han estado desprotegidas, las narices destrozadas también son comunes en escenas esculpidas en planchas planas.

La consistencia de la destrucción indica que esto se hizo a propósito, dijo Bleiberg a Artsy.

Y, estos no fueron sólo actos de agresión al azar.

En una presentación de la próxima exposición, el investigador explica que este comportamiento fue “dirigido”, y a menudo “impulsado por motivaciones políticas y religiosas”.

La exposición se centra en los legados de los faraones Hatshepsut, que reinó entre 1478 y 1458 a.C. aproximadamente, y Akenatón (1353 a 1336 a.C.).

Para los antiguos egipcios, las esculturas se consideraban como un “receptáculo para el alma” de la persona que representaban o para la que estaban inscritas.

Al romper una parte de la estatua, los profanadores de tumbas probablemente creían que podían “desactivar la fuerza de una imagen”, dijo Bleiberg a Artsy.

La parte dañada del cuerpo ya no puede hacer su trabajo”, añadió. Así, al destrozar la nariz, la estatua perdería su capacidad de “respirar”.

Este era un enfoque común de la época, y probablemente fue explotado por los ladrones de tumbas para asegurar que los espíritus de aquellos a los que habían robado no fueran a por ellos.

La exposición presentará piezas dañadas con ejemplos intactos de las épocas de Hatshepsut y Akenatón.

Haciendo esto, se demostrará cómo la destrucción deliberada de objetos, una práctica que continúa en nuestros días, derivaba en ese momento de la percepción de las imágenes no sólo como un medio de representación, sino también como contenedores de una poderosa energía espiritual”.

Striking Power: Iconoclasm in Ancient Egypt

del 22 de marzo al 11 de agosto.

Organizada por The Pulitzer en colaboración con el Museo de Brooklyn.

Pulitzer Arts Foundation, San Luis, Misuri, Estados Unidos

Fuente original: https://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-6810999/Expert-reveals-statues-ancient-Egypt-noses-smashed.html?fbclid=IwAR2toDoBe23HIDIN6cOW6iM2YWNPHZGJi62bbmSvx3yK4BW6AHQ7LcYfWbM

Dosierhttps://3b06xp2lm3fv1eajz62xb96f-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2019/01/20180122_Striking-Power-Press-Release_FINAL.pdf

 

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