Un vendedor descubre un fragmento de la tumba de Seti I en el Valle de los Reyes

PARÍS – Un comerciante que por primera vez estará presente en la feria de arte más importante del mundo ha hecho un asombroso descubrimiento relacionado con la tumba del faraón Seti I, de 3.300 años de antigüedad.

Antonia Eberwein, de la Galerie Eberwein Ancient Art de París, ha ayudado a situar una pieza faltante del rompecabezas para ubicar su situación en la tumba, la cual ha tenido que ser sellada durante los últimos 30 años a causa de su deterioro.

El 16 de marzo presentará la pieza en la TEFAF de Maastricht.

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Eberwein explica cómo empezó todo.

“Unos meses antes de comprar el fragmento fui a una exposición en Basilea llamada Scanning Seti, que trataba sobre lo que están haciendo con la tumba, escaneando cada pedacito de ella y añadiendo al rompecabezas mediante el escaneado de material del museo localizado en todas las partes del mundo para crear una imagen lo más completa posible de la tumba en formato digital.

Habiendo visto todos estos detalles en la exposición, cuando me encontré con el fragmento, parte de un bajorrelieve funerario que había sido dispersado de una colección privada, unos meses más tarde, me di cuenta de que podría estar vinculado a la tumba y lo compré”.

Así como los dibujos de Belzoni nunca se completaron, el registro fotográfico publicado por Harry Burton en 1920 tampoco cubrió todo el contenido de la tumba. Los dibujos registrados durante la misión francesa de 1882-84 también habían dejado lagunas.

“Mirando el fragmento, me di cuenta de que debía provenir de una zona que no estaba registrada por ninguno de ellos, así que me puse en contacto con la egiptóloga Florence Barberio, que está trabajando en el proyecto de escaneado, para ver lo que pensaba”.

La respuesta fue asombrosa.

“Me envió un correo electrónico que no sólo confirmaba que provenía de la tumba de Seti, sino que la longitud de la inscripción permitía identificar el texto y la procedencia.”

Se supo que la inscripción era un extracto del Libro de las Puertas, que se encontraba en la sala del sarcófago con un fondo pintado de amarillo.

“Según su contenido y la orientación de los signos a la izquierda, lo más probable es que el texto pertenezca a la segunda puerta (anterior a la tercera hora del Libro), y corresponde a un fragmento de la primera columna (el texto que se lee de derecha a izquierda)”, escribió Barberio.

Así que la inscripción identificó la ubicación exacta del fragmento dentro de la tumba. A continuación, Eberwein retomó los dibujos de Belzoni, “y me di cuenta de que provenían de una zona que estaba justo más allá del borde de donde dejó de dibujar. ¿Se detuvo allí porque la esquina ya se había derrumbado o porque estaba demasiado cansado (se sabe que se dio por vencido debido a esto)? Nunca lo sabremos.”

Desde entonces, Eberwein ha prestado el fragmento para escanearlo y ahora se ha añadido al registro digital, contribuyendo así al proyecto de crear una imagen 3D lo más completa posible de toda la tumba.

“Ha sido un hallazgo muy emocionante porque queda muy poco de este tipo de material en el mercado”, dice Eberwein, que presentará la pieza en marzo en su stand de la TEFAF de Maastricht, donde expondrá por primera vez. El precio de venta de la pieza será de 70.000 €.

“El descubrimiento en sí mismo fue uno de esos raros momentos que uno disfruta durante una larga carrera, pero la oportunidad de contribuir al proyecto de escaneo y a la investigación egipcia en el proceso es lo que lo hizo extra especial”.

Traducción parcial de la página original: http://www.alaintruong.com/archives/2019/02/21/37118607.html

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